
When I Was Hairy
De pequeño mi mami me mandaba a hacer el corte "pajecito". Con mi vocecita de querubín a veces preguntaban "¿es niño o niña?", y es que me jacto de haber sido un nene de finas facciones (aunque mis tías diferirán y agregarán un cruel "¡qué va, era un cachetón!"). Pero un fan de "el hombre nuclear/6 million dollar man" no podía verse tan honguito, así que sugerí que me hicieran un "corte de hombre".
Pasó el tiempo y llegaron los tormentosos años de mi adolescencia. Por esas épocas me veía los "Caaaaballeros del zodiaaaco" y había un personaje llamado Shiryu que era el Caballero del Dragón (el cual ilustro con esta dirección: http://www.andromedawhisper.free.fr/Shiryu.jpg ). Y bueno, había un implícito y boletoso "yo quiero ser como él", lo cual es preferible a un explicito "aaayy tan lindo". (Nota: Lou Goubreé y todos sus álter egos no poseen ningún prejuicio consciente contra la homosexualidad, no empero aclaran que hasta el momento se consideran 100% conscientemente heterosexuales, exceptuando a uno de ellos que es "autosexual" ¡yo no!)
Bueno, ¿en qué iba? ahh sí. Entonces yo quería hacerme el copete, no cortarme las patillas, y por supuesto dejarme crecer el cabello cual "virgen de pueblo" (como decía una ex-sirena). La vaina es que el obsoleto sistema escolar de mi país no la va con los mechudos. Así que tras mi "controvertido" retiro del colegio mis cabellos crecieron... hasta que llegó un momento desafortunado en la vida de todo hembro colombiano: el tal servicio militar. Y no, no presté servicio militar pero igual tenía que presentarme motilado. Prosigamos...
La vida continuó, el cabello volvió a crecer... hasta que me pegué mi primera y última gran deprimida del siglo XX. Quise volver a empezar con nueva tusada, (mentiras, me pusieron a buscar trabajo por que dejé la carrera botada). Sin embargo me hice "trabajador independiente" y aproveché para continuar mi transformación en Shiryu. Así que hablé con mi asesora de imagen (doña Blanca, la estilista de la esquina ¡JA!) y ella recomendó hacerme un desbastado desde la frente hasta detrás de las orejas y el resto dejarlo en capas. Anduve en esas como casi dos años. No fue un corte muy popular en mi familia Bogotana pues en ese entonces había un estilo similar en el "bajo mundo", y bueno, yo tampoco tenía plata para estar yendo a arreglarme el corte cada mes y medio.
Así que después de un tiempo mi cabello llegó a lucir como en la foto del álter ego que he posteado. Hice una carrera intermedia con esa pinta. No fueron pocas las veces en que fui confundido con una female human. Como transcriptor de papelería ubicado de espaldas, a cada rato me solicitaban con un "¡hey niña!", "¡hey mami!". Una vez visité a mi bisabuela (que en paz descanse); me saluda de lejos y cuando entro dice en ancianoide acento "vé pensé que eras A.... (una tía mia)". En la calle, donde fuera... Y supongo no por mis "finas facciones" sino porque para entonces era flaquito.
Cuando ya estaba a punto de convertirme en "Técnico en Sistemas" (y me convertí, aunque gloría momentánea porque todo lo que hasta la fecha me acuerdo ya está en dibujitos en cualquier manual de usuario incluido)... atribulado por las expectativas familiares de verme "ejerciendo", y tras el consejo de mi amigo Obregón que me dijo: "ve, si vos querés progresar aquí, tenés que comenzar por cortarte esas mechas", no lo pensé más y fuí al centro de Cali a buscar las tiendas de artículos para peluquería donde por 10.000 pesos (4 dólares, 500 yenes, por ahí) vendí mi hermosa y casposa cabellera. Con una parte de eso pagué el taxi al barrio y con otra le pedí a doña Blanca que me tusara pues como me cortaron sólo la cola de caballo quedé como Yamazaki (Ver: http://www.animenewsnetwork.com/encyclopedia/anime.php?id=2203 ). Realmente la venta fue algo simbólico, no quise simplemente cortarmelo y a la basura; que al menos se convirtiera en una"extensión" para alguna bella mujer morena de Cali que son las que más gustan de estos accesorios ¡y les luce!
¿Qué si me arrepiento? Bueno, al llegar al Archipiélago supe que la pelilarguez es un poco más tolerada, así que me lo quise volver a dejar pero el verano me pateó y desistí. De todos modos ya asumí que el cabello largo definitivamente NO me luce; además, para no pagar los 1.000 yenes (20.000 pesos, 9 dólares, por ahí) de la tusada futsu (corte ordinario) me estoy pasando yo mismo la 13 milímetros cada 15 días. Ahh, el otro "además" es que con el pelo largo parecía un gato mudando de pelo, una vez hasta hice una bola del tamaño de una pelota de tenis pero me la hicieron botar ¡JA!. The End.
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